La reforestación urbana es una
forma virtuosa, ahora ampliamente reconocida como tal, de combatir el
calentamiento global y de crear ciudades más saludables y habitables. La
replantación de árboles en las ciudades y el aumento de las zonas verdes es,
por tanto, una de las herramientas que hay que promover con mayor convicción y
compromiso, sin dudarlo. Así lo subraya también un reciente estudio elaborado
por expertos en contaminación atmosférica de la Universidad de Surrey
(Inglaterra) y publicado en la revista "Environmental Pollution".
El estudio destaca
claramente cómo las plantas mejoran la calidad del aire y se erigen en un
excelente aliado contra el calentamiento en las zonas urbanas. De hecho, el
césped, los jardines y los huertos verticales pueden contribuir sustancialmente
a bajar las temperaturas en muchas metrópolis y a mitigar las consecuencias
negativas sobre el clima de la creciente urbanización.
Se tomó como modelo la
ciudad de Guildford: mediante programas informáticos de simulación, los
expertos determinaron que la ciudad sería 0,128° C más fría si los árboles
sustituyeran a todas las formas de infraestructura verde.
Por ello, se invita a los
gobiernos y administradores a "extender los bosques" en las ciudades
para reducir la contaminación y los picos de calor debidos al calentamiento
global. Esto también mejoraría la capacidad del sistema hídrico para absorber
la mayor intensidad de las precipitaciones que estamos presenciando en los
últimos años.
Según el profesor Prashant
Kumar, responsable del estudio, "es importante que el mundo político y
administrativo -competente en materia de decisiones urbanísticas- reciba toda
la información necesaria sobre el impacto que tendrá la construcción de nuevas
ciudades en el medio ambiente y sobre las estrategias más eficaces para mitigar
las consecuencias". Para responder a la crisis de la vivienda, el gobierno
británico quiere construir 300.000 casas cada año. Esto podría tener
consecuencias negativas para algunos núcleos urbanos que asistirían a un
aumento de las temperaturas debido a la circulación de más vehículos y a la
actividad constructora que no tendría en cuenta las posibles catástrofes que
podrían surgir en este contexto. En un momento tan delicado para nuestro
planeta, toda acción debe realizarse con respeto al medio ambiente y con el
objetivo de realizar mejoras significativas".
